La violencia digital también golpea a las mujeres viejas. Y no: no es “solo internet”. Es violencia real.
Las mujeres mayores enfrentan acoso, amenazas, estafas, difusión no consentida de imágenes y ataques que mezclan misoginia y viejismo. Agresiones que buscan silenciarlas y expulsarlas de los espacios digitales.
Es urgente que las mujeres viejas puedan habitar lo digital con seguridad, respeto y sin miedo.
Porque su voz importa.
Porque su presencia también transforma.
Porque ellas también merecen estar.